lunes, 2 de noviembre de 2026

Historia de la vitamina A (3): las zanahorias, los pilotos y el radar

«Come zanahorias, que son buenas para la vista». ¿Quién no ha escuchado esta frase alguna vez? Tiene una base cierta, pero también una parte de mito: las zanahorias ayudan a cubrir nuestras necesidades de vitamina A, aunque comer más no mejora la visión de quien ya recibe suficiente cantidad.

🥕 ¿Qué tienen las zanahorias?

Las zanahorias contienen betacaroteno, el pigmento anaranjado que nuestro organismo puede transformar en vitamina A. Esta vitamina es imprescindible para el funcionamiento de la retina y para ver cuando hay poca luz. Su carencia puede provocar ceguera nocturna, es decir, dificultad para ver al anochecer o en lugares poco iluminados.

Pero aquí está la confusión: corregir una carencia no es lo mismo que mejorar una función que ya es normal. Si una persona tiene suficiente vitamina A, comer muchas más zanahorias no le dará una visión nocturna extraordinaria.

✈️ Una historia que se popularizó durante la guerra

Durante la Segunda Guerra Mundial, la propaganda británica difundió que los pilotos de la Royal Air Force debían su excepcional visión nocturna a una alimentación rica en zanahorias. Uno de los protagonistas fue John Cunningham, conocido como «Ojos de Gato» por sus éxitos en los combates nocturnos. 

Sin embargo, la ventaja decisiva no estaba en su plato: estaba en el radar, incluidos los equipos instalados a bordo de los aviones, que ayudaban a localizar a los bombarderos enemigos en la oscuridad.

La historia de las zanahorias suele presentarse como una maniobra para ocultar esa tecnología. No obstante, los detalles de esa supuesta operación de engaño siguen siendo discutidos, y no hay pruebas sólidas de que los alemanes se la creyeran y cambiaran la dieta de sus pilotos, haciéndoles comer más zanahorias.

📣 De la propaganda a la mesa familiar

Lo que sí está documentado es que las campañas británicas animaron a comer zanahorias y las relacionaron con una mejor visión durante los apagones. Esa publicidad contribuyó a popularizar una idea que ha pasado de generación en generación.

 ¿Quién era el Dr. Carrot?

Con la guerra, alimentos básicos como el azúcar, la mantequilla, la carne o el tocino estaban muy limitados. Las zanahorias, en cambio, eran abundantes, económicas y fáciles de cultivar en huertos caseros. El Dr. Carrot (que llevaba un maletín con la etiqueta «Vit-A» y se presentaba como «el mejor amigo de los niños») se utilizó en carteles, folletos, recetas de cocina y programas de radio para animar a la población a comer zanahorias como sustituto del azúcar en postres y para mantenerse saludables. 

👨‍👩‍👧 ¿Qué podemos explicar a nuestros hijos?

Las zanahorias son un alimento saludable y una fuente de provitamina A. Merecen un lugar en una alimentación variada, pero no tienen poderes especiales para ver en la oscuridad.

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